Cuando era niña y veía la vida con ojos inocentes las personas me parecían enormes, protectoras y muy pero muy grandes, sin embargo no tenía ni la más remota idea de como calcular sus edades, yo seguía creciendo en un mar de tormentas que fueron marcando mi vida hasta hoy, algunas me obligaron a aprender de la vida como si de atravesar el desierto o pelear con dragones malvados se tratara (personalmente creo que los dragones son seres o fueron seres muy nobles, pero que cuando se hacían malvados era por la intención humana) de vivir "normalmente", hoy tengo 50 años, volteo hacia atrás y o me lleno de frustración un momento o me doy cuenta que valió la pena llegar al medio siglo de vida, cada vez me libero de cadenas y trato de no enredarme con otras, la vida no es fácil, para mi fue muy difícil, pero siempre ha habido quién se la ha liado mas dura que yo o tal vez menos y ahí es donde te das cuenta que a pesar de que la humanidad comparte los mismos errores y desaciertos al adentrarte en sus almas te sorprende la diferencia que hay entre cada persona, solo es cuestión de abrir nuestros corazones para confiar en el alma adecuada.
